Pautas a tener en cuenta antes de hacer un seguro todo riesgo

Cada vehículo nace y posee unas propiedades pensadas para una necesidad o simplemente, como ocurre con la ropa la identificación con un status. De esta forma un Seat Ibiza o un Renault Clio se identifica con el estudiante inquieto de ajustado presupuesto, BMW Serie 5 se identifica con la persona poderosa, con grandes recursos económicos y un puesto directivo o ejecutivo dentro de una empresa. Un Renault Grand Scenic, lo identificaremos con la familia numerosa que necesita mucho espacio para llevar a sus retoños, mascotas y el equipaje de todo el clan. Y finalmente un Jeep Grand Cherokee lo identificaremos con una persona que vive en el campo.

Por todo esto, dado que los coches son como las personas, diferentes, nuestro seguro a todo riesgo tiene que ir acorde a esas diferencias y necesidades.

Características del cliente

En primer lugar la primera pauta es determinar el tipo de cliente que somos. Como hemos expuesto en el párrafo anterior cada tipo de coche se relaciona con un perfil (estudiante, padre de familia, empresario,etc).

Las aseguradoras lo saben y por esta razón fijan sus precios en función del perfil del conductor, edad, características y estilo de vida (si es jubilado, vive en una ajetreada ciudad, en el campo o es muy jóven).

No es raro que no se suela asegurar a menores de 25 o 21 años, especialmente si son hombres. Y no es porque ellos sean peores conductores ni mucho menos pero sí es cierto que existe un porcentaje muy alto en el cual los hombres en esa franja de edad registran mayores índices de accidentes y con mayores daños. Con lo cual, dado que las aseguradoras se rigen por la estadística pura para asegurarse el beneficio llevan a cabo este tipo de exclusiones (perjudicando a jóvenes que conduzcan bien y responsablemente). Por este motivo el grupo de conductores más joven registra más riesgo por número de accidentes y tipo de coche (especialmente si llevan un coche potente como un Audi A3 que sale mucho más caro en la reparación o indemnización). Siguiendo estos parámetros las aseguradoras ajustan sus precios y un seguro todo riesgo con un coche muy potente sale bastante caro.

En general también se sabe que las personas de menos de 30 años suelen conducir coches pequeños y poco potentes como el Citroën C2 o como mucho un Seat León. Por el contrario los mayores de 30 suelen llevar coches más potentes como el Opel Zafira y si además tienen familia suelen llevar un monovolumen como el Citroën Xsara Picasso. Con este perfil y la amplia experiencia que respalda a este segmento las aseguradoras rebajan más los precios. Si ya es una persona mayor de 30 años con un coche poco potente el seguro sale muy económico.

Tipo y características de nuestro coche

Siguiendo la estela del párrafo anterior comentar que cada coche tiene riesgos completamente diferentes. Un coche muy potente o de alta gama necesitará de coberturas contra el robo ya que este tipo de vehículos, si especialmente no duermen en garaje son una tentación muy jugosa para los ladrones de coches.
Para un coche potente y de segunda mano resulta poco económico hacerle un seguro todo riesgo dado su valor venal y es mejor decantarse por el de terceros.
Si disponemos de un todoterreno que pasa mucho tiempo en el campo hemos de asegurarnos al cien por cien que la cobertura de asistencia en viaje cubre remolque en vías poco transitables por vehículos como caminos, pistas forestales y carriles difíciles ya que hay una serie de riesgos bastante altos de que el coche pueda quedar atascado en el terreno o a causa de circunstancias meteorológicas.

Tamaño y potencia del vehículo

Finalmente, es el último punto a tener en cuenta, a mayor tamaño, peso y potencia más caro resultará el seguro a todo riesgo. Esto es debido al precio de las piezas de la reparación, riesgo y dificultad al ser remolcados o rescatados. Un coche pequeño puede ser rescatado, según donde haya caído, por un Patrol, un tipo de 4×4, pero sin embargo, una furgoneta Renault Traffic es bastante pesada y su remolque tiene que hacerlo una grúa más grande. Incluso en el caso de rescate, según las circunstancias, requiere de una grúa muy pesada (y cara) conocida como Pluma. En los casos de rescate con esta grúa normalmente el seguro sólo cubre un importe y el resto corre por cuenta del asegurado tengamos todo riesgo o no.

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  1. Me parecen unos artículos muy claros, concretos y fáciles de entender, por lo que creo que serán de gran ayuda a mucha gente, que como yo, no sabíamos que tipo de seguro a todo riesgo elegir. Leyendo los artículos me han quedado claros muchos aspectos. Así que felicitaciones por estos artículos tan interesantes.

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